Es un ejemplo inválido. Todos sabemos que los japoneses son un pueblo de cultura de pandereta, dónde sólo piensan en la fiesta, el cachondeo, la especulación fácil, etc. No son un pueblo trabajador y sensato y tampoco tienen capacidad de exportación ni historial comparable de I+D, sólo basan su eonomía en el ladrillo, amén de que su sistema educativo es muy relajado.
No se puede comparar con España, país cima del I+D, con un sistema educativo que prima el esfuerzo, donde el sector de la construcción apenas tiene peso en la economía y de gran fuerza exportadora.
Así que tranquilos que aquí no explota, eso son cosillas de los japos...