Pero vamos a ver, una reflexión muy corta y sin entrar al eterno tema de discusión campo-ciudad: si las cosas se ponen tan chungas como para que la emigración al campo se vuelva una necesidad, ¡el campo se volverá ciudad! Si, y el comentario no va de coña: lo que sobrará es gente, y esto no se arregla escampándonos por los campos de las actuales afueras de los pueblecitos, porque simplemente ya no habrá campos porque tendrían que albergar las cabañas/construcciones que se establecerían.
Añado: haced la prueba, meteros en el Google Earth e intentad colocar al lado de un pueblo pequeñito cualquier de vuestra provincia la masa de gente de las ciudades más importantes de dicha provincia. Y luego pensad que los bloques de pisos albergan mucha más capacidad que no las casitas unifamiliares del pueblo...
Yo que soy crecido en el campo me da penita. Y la verdad, no quedaría mucho campo para cultivar...