| De verdad, me hace mucha gracia estos que habláis de vivir del campo como si fuera la panacea.
No sabéis lo que representa cultivar tus propias tierras para depender de ellas, es decir, no comprar nada más (o apenas nada) que no produzcas tú.
Da toda la impresión de que aquí (salvo algunas excepciones) conoceis el campo de oídas o de alguien que tiene un huertito y se cultiva alguna cosilla.
Pero VIVIR de ello no es muy comparable. En serio que conozco muy poca gente capaz de eslomarse lo que requiere. Mucho tiene que apretar la necesidad para que la gente lo vea como una opción.
He nacido en Barcelona, pero tengo raices muy muy de campo, y al comparar lo que piensa la gente sobre el campo con lo que ha hecho mi familia durante generaciones, me da la impresión de que no hablamos de lo mismo...
Voy a obviar todo el tema de conocimientos necesario aunque sea vital y me centro sólo en el trabajo requerido.
Hay que planificar cultivos de huerto para todo el año, para tener una fuente de alimento constante (con lo que ello conlleva). Y eso sólo para las verduras.
Luego las campañas anuales para cereal (hidratos de carbono) u otras cosas (aceite, vino..)
Y todavía nos quedan las proteínas. Pero es que además de que nos comamos a los bichos, ellos también comen!! Hay que cultivar su alimento también, lo que suele requerir una dedicación casi mayor (o sin casi) que la destinada a los alimentos de la casa. Gallinas aún (son básicas). Un cerdo...justillo. Esos dos pueden alimentarse con desperdicios de la casa y algún complemento de cereal (aunque saldrán bastante esmirriados). Ovejas y cabras (mejor estas últimas, son menos exigentes con la comida) puede ser. Todo eso (los cerdos no tanto) dan muy buen abono, necesario para poder cultivar. Vacas, os podéis olvidar. No es casual que la riqueza se midiera en cabezas de ganado vacuno. Requieren unas extensiones de terreno para alimentarlas que ni te cuento, y de trabajo...
Y a todo esto sumad el trabajo necesario para procesar alimentos que no sean de consumo inmediato (no todo es ir al huerto y pillarse unos tomates), conservas, quesos, cereales (trillar y moler, casi ná), vino, aceite...Vamos, que no se acaba el curro nunca.
Y saber cazar y pescar. Básico. Permisos y armas de caza indispensables.
Y hay alguno que ha dicho que no se depende del combustible?? Si es justo al revés! En la ciudad al menos tienes transporte público, en el pueblo ya puedes tener un medio de transporte o te comes los mocos...
Vamos, que es complicado (hay que tener muchos conocimientos que hoy en día muy pocos poseen) y encima estar dispuesto a partirse el lomo por poco más que la subsistencia.
Hambre no se pasa, hambre hay en las ciudades, es cierto, pero abundancia ninguna. Y trabajo, pa aburrir.
Sobre la defensa de los terrenos también creo que flipáis bastante. Incluso durante la guerra (y la durísima posguerra) la cosa no fue el mad max. Y cada uno respetaba lo suyo (aprox) por la cuenta que le traía. Eso sí, los terrenos que estuvieran cerca de lugarse de paso abundante (y foráneo) se esquilmaban.
Como ejemplo mi padre me contaba que tenían una tierra (de pimientos) cerca de la vía (lejos del pueblo) de la que nunca pudieron sacar apenas nada, porque se lo comían todo los que pasaban. Pero no es que se comieran los pimientos...las plantas no daban flor porque se le comían las hojas (!!). Cuando me contaba estas cosas me parecían historias de otro mundo.
O sea que hambre había...pero un huevo.
Y aún así las comunidades vivían seguras y cohesionadas. No había que defender la cosecha a tiros...Qué alucinados. |