Ver Mensaje Individual
  #102 (permalink)  
Antiguo 02-feb-2009, 09:49
Avatar de Brickster
Brickster Brickster está desconectado
Burbujista obsesivo
 
Fecha de Ingreso: 15-junio-2007
Mensajes: 2.491
Gracias: 194
346 Agradecimientos de 236 mensajes
Ignorar usuario para siempre
Los rojeras tienen la manía de comparar lo incomparable, y quieren hacernos creer lo increible, además con argumentos bastante falaces

Iniciado por EUROPIA Ver Mensaje


1. ¿Qué es la libertad de expresión? ¿La hay en las supuestas democracias occidentales? “Aquí cualquiera puede crear un periódico”, dicen los defensores del mercado libre, omitiendo un pequeño detalle: puede crear un periódico cualquiera que tenga diez millones de euros, o preferiblemente cien. Y quien no los tenga, no solo no puede crear un periódico, sino ni siquiera escribir en él a no ser que se someta los dictados de sus dueños. Y si a pesar de todo alguien logra colar en un medio de amplia difusión una opinión (o incluso una información) poco conveniente, corre el riesgo, en la “España democrática” (las comillas indican el uso irónico de ambos términos), de sufrir el mismo tipo de represión que durante el franquismo. Miles de personas podrían ir a la cárcel por decir públicamente lo que opinan de un rey impuesto por Franco, y el mero hecho de defender la Revolución Cubana o la lucha del pueblo vasco por su autodeterminación nos cierra a quienes lo hacemos las puertas de los grandes medios.

Es verdad que para crear un periódico de tirada decente, se necesita un capital, y que no todo el mundo lo tiene. Esto es verdad si quieres crear un periódico, una fábrica de coches o de televisiones. No todo el mundo puede. Pero si se logra poner da acuerdo a las personas necesarias para que aporten el capital, nadie te lo impide. Lo curioso del tema es que en Cuba está prohibido que existan nuevos medios de comunicación aparte de los que son propiedad del estado, incluso reuniendo el capital sería imposible. Es más, si quieres imprimir octavillas y repartirlas de modo gratuito entre los transeúntes a modo de periódico de barrio, aquí puedes hacerlo, y no se necesita un capital excesivo. En Cuba si haces eso criticando a Fidel, vas a la cárcel.


2. De los partidos políticos cabe decir prácticamente lo mismo que de la libertad de expresión. ¿Quién puede crear y mantener un partido con posibilidades reales de acceder al poder, incluso a una pequeña parcela de poder? El bipartidismo característico de las democracias occidentales (por no hablar de los costes astronómicos de las campañas electorales) es la mejor prueba de que sus “elecciones libres” son una falacia. Y si, excepcionalmente, una formación política con amplio respaldo popular consigue convertirse en una amenaza real para los poderes establecidos, se la ilegaliza promulgando sobre la marcha una ley ad hoc y asunto concluido. Y si eso no es suficiente, se reprime a sus miembros sin reparar en medios; medios que incluyen la tortura, el secuestro, el asesinato y otras formas de terrorismo de Estado, como dejó bien patente la trama de los GAL.

Puntualicemos. Los partidos que se han ilegalizado lo han sido por apoyar el terrorismo, no por poner en riesgo el poder. Que si la izquierda comunista hoy en día está compuesta por trasnochados, y queréis llegar a más gente, menuda idea tenéis justificando a los batasunos. Que gran idea genial. Seguro que los obreros no se lo van a pensar al respaldaros.

En España hay un montón de partidos de extrema izquierda y de extrema derecha que no han sido ilegalizados. En Cuba solo puede haber uno. La situación democrática en España no es la mejor, pero es muchísimo mejor dos partidos que uno. Los gastos en campañas electores son cuantiosos, pero viniendo esa crítica de un lugar en el que parece que se está continuamente en campaña electoral de un único partido, como es Cuba, es para reírse.


3. Curiosamente, está bastante difundida la creencia de que en Cuba no hay elecciones, cuando probablemente sea el país del mundo en el que más elecciones se celebran. Cada dos años y medio son elegidos los delegados de las Asambleas Municipales, y cada cinco, los de las Asambleas Provinciales y la Asamblea Nacional. Los candidatos los designan los propios electores, y no hay campañas electorales. Pero además hay una incesante actividad asamblearia en los barrios, en los lugares de trabajo, en las agrupaciones profesionales... Si en algún lugar del mundo se ha avanzado de forma significativa en el camino de la parlamentarización de la sociedad propugnada por Kelsen, es en Cuba.

Por eso siempre gobiernan los mismos, y por eso el poder ha pasado a través de un sistema tan democrático como son los lazos de sangre.

4. Habría que empezar por distinguir entre disidentes y agentes del enemigo. El propio Gobierno de Estados Unidos alardea de los millones de dólares que gasta cada año en financiar a los quintacolumnistas cubanos, cuyas actividades no excluyen los sabotajes ni los atentados. En todos los países del mundo se castiga con el máximo rigor a quienes colaboran con un país enemigo, y en comparación con la brutalidad de la represión en los sedicentes Estados de derecho, Cuba destaca, en todo caso, por su moderación. En cuanto a los disidentes reales, gozan de mucho mayor respeto en Cuba que en la “España democrática”. Si un Serrat o un Sabina criticaran al Gobierno español (o a sus protectores del PSOE y de PRISA) como Pablo Milanés critica al Gobierno cubano, su presencia en los grandes medios sería mucho menos asidua. Si alguien tiene alguna duda al respecto, que piense en Alfonso Sastre, mundialmente reconocido como el más grande dramaturgo vivo de la lengua castellana y hasta hace poco totalmente ignorado por las instituciones y los grandes grupos mediáticoculturales.

Si Serrat o Sabina criticaran al gobierno te aseguro que no estarían en la cárcel. Sabina en algunas canciones se ha mostrado crítico con el gobierno y la sociedad actual, y de momento no ha sido puesto en prisión. En España no hay disidentes en prisión, en Cuba sí.
__________________


"Nadie se apodera del poder con la intención de cederlo. El poder no es un medio, sino un fin. No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución; sino que se hace la revolución para establecer una dictadura. El objeto de la persecución es la persecución. El objeto de la tortura es la tortura. El objeto del poder es el poder."


Responder Citando
Estos usuarios dan las gracias a Brickster por su mensaje: