Los empeñados en no querer ver que esto sólo el pinchazo-derrumbe-finalización de una burbuja-pirámide-feria inmobiliaria, estan todo el día rajando contra la banca.
El bancaculpismo es una necedad y la base de la falta de confianza.
El dinero que el Estado está transfiriendo a las 99 entidades de crédito (53 bancos y 46 Cajas) es para que honren su deuda externa; o sea, para "atender sus vencimientos", como literalmente dijo el Gobernador del Banco España en su entrevista de El País, la única que ha dado.
No puede fluir mucho más crédito a hogares e ISFL y sociedades no financieras, toda vez que están saturadas de deuda y los inmuebles han perdido su fuerza como garantía.
¡A pagar lo que se debe!.
Comentario por pisitófilos creditófagos 23.01.09 @ 10:00
Los gestores de los bancos hacen lo que haría cualquiera en su lugar: intentan salvar su pellejo. Eso pasa por no admitir errores, e intentar cubrirlos. El que venga detrás, que arrée. Es normal que pidan dinero al estado si les falta liquidez, avisando de que si no se lo dan, el colapso del sistema financiero hundirá la economía. Y es normal que una vez el estado se lo da, digan que ya todo está bajo control, que no hay que preocuparse, que solo hace falta recuperar la confianza.
Es sin duda el estado, los políticos, quien tiene que resolver un problema que los gestores de los bancos solo tienen interés en parchear.
Muy importante: es totalmente cierto (y evidente) que los bancos no pueden dar crédito, porque el dinero que se les está "inyectando" es para cubrir sus vencimientos, o sea, renovar créditos ya concedidos.
La insistencia de los políticos en que "ahora los bancos tienen que dar más crédito" es absurda, y muy preocupante. Puede ser demagogia para consumo del electorado, pero desgraciadamente demuestra que no han entendido el problema, ni lo que han rescatado. Lo único que han hecho al proveer liquidez es dar un balón de oxígeno a unos bancos que tienen así menos presión para reconocer el deterioro de su colateral inmobiliario y por tanto de su cartera de créditos.
"A pagar lo que se debe". Esta frase es tan provocativa que mejor no entrar a comentarla.
Como muy bien apunta Asdrúbal, Suecia '92 es el mejor ejemplo (salvando las distancias en tamaño) de una gestión efectiva de un colapso bancario post-burbuja inmobiliaria.