Iniciado por
Nico
Me encanta el "espíritu" que hay en este foro !!. Gente ahorradora, consciente, seria, cuidadosa, previsora.
Da gusto !
Sin embargo, desde mi mayor edad, permítanme darles un pequeño y útil consejo.
Cuando uno es cuidadoso y ahorra se puede producir un PROBLEMA que hay que evitar. Este problema es la PERDIDA DE LIMITES.
Así como los "derrochadores" gastan sin saber cómo pagarán, a veces los ahorradores NO GASTAN ante el dolor que les ocasiona hacerlo.
El mejor modo de evitar este problema es usando un buen PRESUPUESTO donde, además de analizar los gastos corrientes se dejen siempre un pequeño rubro para DIVERSION.
De este modo, podrán gastarse ese dinero en caprichos "tontos" pero sin sentirse mal.
Yo he reservado el 10% de mis ingresos para ese rubro. A veces lo guardo unos meses y, con más monto acumulado me doy gustos más caros, o bien, cada mes, me obligo a GASTARLO.
Aunque parezca mentira, tengo que "obligarme" a gastarlo porque, como gano bien, realmente me doy todos los gustos y me sobra dinero.
Sin embargo, el hecho de saber que SOLO es un porcentaje y que el mismo ha sido cuidadosamente planificado y que es un premio que me doy a mi mismo, me permite gastarlo sin culpa.
Anoten este consejo (y adáptenlo a su particular caso, que cada quien es diferente) y verán que no se sentirán "culpables" por darse un gusto y, que como cualquiera, también tienen derecho a darse gustos.
Este hilo contiene una serie de posts de gran valor y muy interesantes, ahí van mis 5 estrellas. No obstante, me gustaría destacar este pequeño consejo que nos brinda el amigo
Nico.
Al igual que otros muchos foreros, me identifico con ese perfil de individuo digamos... sensible a los precios de las cosas, con un perfil ahorrador, y consumidor responsable. Sin embargo hay que tener cuidado en no llevar esa condición de ahorrar parte de nuestros ingresos hasta el límite de convertirnos en unos miserables. Es ahí donde está el verdadero problema.
Para ello el consejo de realizar un presupuesto y ajustarse a él, obligándote incluso a gastar una parte de ese dinero que estaba destinado símplemente a ocio o diversión es realmente útil.