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El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Ángel Gurría, advirtió ayer que la recesión económica se prolongará casi hasta finales del año próximo y que para un «retorno a la normalidad» habrá que esperar a 2011.
En declaraciones a la emisora de radio «France Info», Gurría avanzó que la recesión va a continuar «al menos hasta la primera mitad de 2009 o incluso hasta el tercer trimestre» y luego vendrá «un comienzo de crecimiento positivo a finales de 2009, pero débil», para «un retorno a la normalidad en 2011», informa Efe.
Para salir lo más pronto posible de la actual situación, el máximo dirigente de la OCDE aconsejó a la Unión Europea ir más lejos en los planes de relanzamiento económico presentados en las últimas semanas, a imagen de Estados Unidos o China, y también recomendó apostar por las tecnologías «verdes», que además de los efectos medioambientales tienen un fuerte potencial económico.
Gurría subrayó a la emisora francesa que el sector de «la construcción se va a ver fuertemente afectado, y así, en países como España o Irlanda, el parón en la construcción ha sido brutal, casi de un día para otro». También auguró problemas en la actividad de los servicios y del turismo por el «efecto cascada» de la crisis.
Por tanto, según la OCDE el año próximo se tocará fondo en el actual periodo de crisis económica, con una cifra de 20 a 25 millones de parados suplementarios en el mundo, de los cuales entre ocho y diez millones estarán en los 30 países de la propia OCDE.
El secretario general del que se conoce como el «Club de los países desarrollados» advirtió de que ningún estado quedará a salvo de la crisis, de forma que las exportaciones de algunos emergentes como China e India también se resentirán.
Medidas urgentes
En la misma línea, el economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Olivier Blanchard, advirtió ayer que los gobiernos deben actuar de manera urgente y decidida para detener la pérdida de confianza y reactivar la demanda, sustituyendo incluso el papel del sector privado, si no quieren que «la recesión se convierta en la Gran Depresión», en referencia a la crisis de los años treinta.
En una entrevista concedida al diario francés «Le Monde», Blanchard hizo hincapié en que son necesarios dos tipos de medidas. En primer lugar aquellas dirigidas a restablecer la confianza y estimular la demanda mediante la utilización de herramientas fiscales y monetarias, pero también aquellas encaminadas a reparar el sistema financiero, puesto que los bancos siguen reduciendo sus préstamos a los particulares y las empresas o a los países emergentes.
Nos enfrentamos a una crisis de magnitud excepcional, cuyo componente principal es una caída de la demanda. Los índices de confianza de los consumidores y las empresas nunca habían disminuido tanto», señaló el economista del FMI, quien no dudó en calificar las actuales circunstancias como «algo nunca visto» y reconoció que «los meses venideros serán muy malos». Asimismo, admitió que las medidas pactadas en la cumbre del G-20 se están aplicando con «demasiada lentitud», mientras que en Europa «los balances de los bancos siguen siendo en parte ficticios».
La OCDE aleja la recuperación y calcula el retorno a «la normalidad» en 2011 - Economia - Economia - ABC.es