| Teneis mucha razón: es una cuestión económica y de intereses contrapuestos entre grupos sociales. Y de supervivencia entre excluidos de aquí y de fuera. El racismo, en todo caso, es el de algunos iluminados supuestamente progres que no progresistas, funcionarios de partido o funcionarios de oenegé, con puesto estable a prueba de bombas y solidaridad de circunstancia, de boquilla; racistas desvergonzados que lanzan todo su rollo de manual contra los pobres de este país que no tienen voz y son engañados por los políticos. Macabra progresía a piñon fijo de carcundia objetiva y reaccionaria y deformada visión.
Hasta la extrema derecha parece haber intercambiado con ellos sus papeles: ahora son estos los que dicen asumir y tal vez asumen la defensa, ¿oportunista o sinceramente?, de los trabajadores. Los que consideran que la inmigración (no el pobre inmigrante, como dice Alfon) es utilizada como el antiguo esquirolato, valga el neologismo, tan combatido antaño por los obreros.
Que se lean la "Historia del Movimiento obrero" los idiotas que opinan tontamente si son sinceros.
que la directiva Bolkenstein hay que leérsela antes de opinar;
que hay fuerzas globalizadoras empeñadas en acabar con el estado de bienestar en donde lo haya;
que no hay mas que ver la evolución de los salarios en España los últimos años para concluir que la cosa va por ahí y reconocer a quien beneficia el fenómeno; que el esclavismo está otra vez a la vuelta de la esquina.
__________________ Estamos entre dos fuegos: el sheriff... y los cuatreros.
"De paso, con el pasaporte y la American Express, meteré en la mochila una escopeta de cañones recortados, un listín de direcciones de fulanos con coche oficial y una caja de tarjetas de visita hechas con posta lobera. Sería indecoroso irme tan lejos sin dar las gracias. Compréndanlo. Por los servicios prestados". (Pérez Reverte) |