PLASENCIA
Cáritas incrementa las comidas para llevar y los vales de compra de alimentos
Más de una veintena de personas no habituales en el Centro de Acogida Temporal (CAT) acuden a diario desde los últimos quince días para recoger comida y llevársela a casa.
Cáritas Interparroquial, con el mismo objetivo que el CAT, ha incrementado en los últimos meses el número de vales de alimentos. Los que acuden a las parroquias de cada barrio para demandar la ayuda. «A los que nosotros les entregamos los vales para que los intercambien en los diferentes comercios de los barrios que colaboran con nosotros por alimentos de primera necesidad», explica el director de la Interparroquial, Pablo Vicente. Asegura que en los últimos meses han detectado un incremento de peticiones y opina que el aumento continuará en lo sucesivo.
«La necesidad ya está aquí». El director de Cáritas Diocesana, Félix Macías, afirma que tal como se preveía las consecuencias de la crisis económica se empiezan a notar con dureza en la capital del Jerte.
En previsión de estas malas consecuencias y a iniciativa del obispo de la Diócesis, Amadeo Rodríguez Magro, una comisión de Cáritas busca espacio en la zona centro placentina para abrir un comedor benéfico. Un nuevo servicio con el que la acción social de la Iglesia persigue paliar en la medida de lo posible las consecuencias de una crisis que se vaticinaba que llegarían con dureza a finales de este año y a comienzos de 2009 en especial.
«Así está sucediendo, porque desde Cáritas estamos detectando que cada vez más nuevas caras recurren a nosotros, estamos hablando de personas, de familias que antes no requerían esta ayuda». Ahora acuden a la oenegé para comer. Y la organización materializa la ayuda a través de los dos servicios con los que cuenta en la ciudad para atender esta necesidad básica: el CAT y los vales para compra de alimentos.
El primero depende de Cáritas Diocesana y el segundo de Cáritas Interparroquial. Ambos equipos constatan que la necesidad comienza a asentarse en Plasencia.
«Por ello el comedor benéfico que se ha anunciado lo vamos a abrir; es más, estará en servicio antes de Navidad», promete Félix Macías.
La realidad es que la comisión de Cáritas que trabaja en la iniciativa no ha encontrado aún el espacio en el que abrir el comedor. «Hemos visitado cuatro lugares y los hemos descartado todos hasta el momento porque ninguno reúne las condiciones precisas por estar ocupados o por el mal estado en que se encuentran», argumenta el director de Cáritas Diocesana.
La sede es lo único que resta para la apertura del comedor. «Contamos con el presupuesto de inicio, con el que podemos dar en torno a una treintena de comidas diarias durante unos meses», detalla Macías. También con los voluntarios necesarios y con las comidas, puesto que Cáritas ya tiene en sus instalaciones de Santa Bárbara un servicio de catering.
De hecho la organización no descarta abrir el comedor en estas instalaciones si al término de la próxima semana continúa sin sede en la zona centro. Para encontrarla ha pedido ayuda a todos los párrocos del área, «porque entendemos que facilitaríamos el acceso». Pero si no es posible, el servicio arrancará en la periferia. «Lo único claro es que el comedor abrirá porque la necesidad ha llegado a Plasencia», zanja Macías.