Ya estamos jodiendo a los anarquistas, como en la Transi....!!

que razón tiene el director de Ajoblanco Pepe Ribas, cuando lo cuenta:
El movimiento libertario era pequeño y difícil de entender, yo con 17 años hacia poesía reivindicando la anarquía y en la universidad mis trabajos eran sobre lo utópicos. La universidad fue un espacio que influyó, en aquel momento dominado por marxistas y estilistas, en hechos posteriores como por ejemplo el nacimiento de Ajoblanco. En febrero de 1973 hubo un plante promovido por independientes, entre los cuales había bastante libertario todo y que no nos decíamos así porque no teníamos organización, quisimos abrir el movimiento estudiantil universitario. Nos concentramos unos 4000 en los jardines de los jesuitas de Sarria y fuimos bajando en grupos de 5 para encerrarnos en la catedral. Aquello fue importante porque estabamos hartos de represión y de alguna manera queriamos tomar la iniciativa,
aquel encierro no llegó a producirse porque fuimos denunciados por un partido de extrema izquierda. La gran diferencia con otros hechos, como la Capuchinada de donde sale el Sindicato Democrático de Estudiantes o de Montserrat con la Assemblea de Catalunya, es que no hay lideres de partidos y por tanto no se pudo manipular. Los lideres de Bandera Roja de entonces son hoy los lideres culturales de Barcelona: Ramoneda, Mascarell, Vidal Folch, etc. En aquel momento lo que se estaba dilucidando es como tenía que ser el movimiento: más participativo y con más democracia directa, sin grupusculos que te decían lo que tenias que hacer en cada momento. Aquel plante de 1973 acabó mal ya que cerraron la facultad pero lo positivo fue que se hizo fuera de la universidad y
sin la manipulación de los partidos de la izquierda tradicional. Al mismo tiempo nos hizo replantear lecturas: Mayo del 37, la comunas del Bajo Aragón, etc, aunque había falta de libros y los que había como el de Carr, "España 1808-1936", eran contrarios a nosotros, por ejemplo la palabra Durruti sale dos veces cuando el movimiento anarcosindicalista es hegemónico hasta la Guerra Civil, es decir, manipulaban la historia y eso ha seguido durante la democracia, es más creo que se ha agudizado.Mientras estaba cerrada la universidad se gestó Ajoblanco que nació con esa pluralidad de buscar otra cultura, otros valores, de buscar la calle. Buscábamos en la contracultura americana, en el Mayo francés, en el pasado libertario español pero sin encontrarlo de una manera clara. La revista la montamos un grupo de poetas de la Facultad de Derecho, pero con la suerte de encontrar un distribuidor comercial. Cuando salió el primer número ya estabamos en los quioscos Que una revista con un tufo anarquista muy claro pudiera estar en los quioscos aunque fuera al final del franquismo era inaudito e insólito. El grupo inicial era muy heterogéneo, por un lado estaba Toni Puig que introdujo elementos de la izquierda catalanista dentro de la Iglesia, también introdujo a gente como Quim Monzó, otros trajeron el cine independiente catalán, otros la fotografía, etc, por otro lado estaba yo que procedía de una línea más literaria, por mi familia, aunque había roto con ella, Luis Racionero que venia con sus historias de la contracultura americana y Fernando Mir de la cultura callejera y underground que se estaba gestando en Barcelona.
Este primer grupo edita la revista hasta mediados de 1975 en que se produce la primera ruptura con los catalanistas, que insistían en que fuéramos del PSAN, y les contestábamos en que éramos libertarios y por tanto de ningún partido. Los Quim Mozó y compañía se fueron y entonces apretamos mucho más en lo libertario.
A partir de entonces los números se hacen con total libertad, con un lenguaje diferente y eso nos hace sintonizar con mucha gente, uno de los números fue censurado por reivindicar la total libertad de las fiestas de Valencia. Yo era muy antielitista, creía que Jaime Gil de Biedma y toda esa gente eran elitistas, decadentes y nihilistas y nosotros no lo podíamos ser ya que queríamos transformar la realidad y cambiar el mundo. El movimiento punk definió claramente la diferencia entre Ajoblanco y Star,
la movida libertaria barcelonesa de transformación de la sociedad y aire social de la movida madrileña que se fue con el punk. En 1975, éramos muchos y plurales, pero nos politizamos. Mirábamos mucho las cartas que nos llegaban, se ha dicho que Ajoblanco era catalanista pero en realidad era barcelonesa, española y latinoamericana. Cogíamos el Seat 600 y recorríamos toda España dando conferencias, nos daba igual ir a un sitio o a otro, recibíamos alrededor de 1000 cartas y con ellas montamos la sección "La Cloaca" que llevaba Fernando Mir. Todo el mundo podía escribir y decir lo que le diera la gana siempre que tuviera un tufo libertario, éramos un poco ingenuos pero todos tenemos derecho a inventarnos el futuro.
Con el número de las fallas reivindicamos unas fiestas sin corsé, sin fascismo, sin franquismo y provocó las iras de Fraga Iribarne y creó el búnker barraqueta. No tuvimos ninguna solidaridad por parte de la izquierda, excepto del Diari de Barcelona que en ese momento era autogestionario, incluso una revista
como Triunfo nos envió una carta diciendo que ellos no hacían intercambios con revistas libertarias. Nos metieron bombas en la redacción y la policía nos ayudó a quitarlas, nos asustamos y nos fuimos todos a Menorca.
En la isla leemos varias veces un libro sobre Durruti, editado por Bruguera, de un tal Acerete, hasta Racionero se hizo ácrata, estabamos a finales de 1976. Empieza la CNT, me afilio, todo y que era un empresario, pero me doy cuenta de que no soy sindicalista. Contactamos con gente que estaba organizando la CNT y quisimos ser muy respetuosos con ella y más teniendo en cuenta que estaba intentado recuperar, después de 40 años, el movimiento asambleario. Entran en la revista Santi Soler y Juanjo Fernandez y confeccionamos el número sobre el situacionismo.
Llegó entonces un momento muy difícil de entender para quien no lo ha vivido, es el invierno del 76 al 77, pasamos de 18.000 a 90.000 ejemplares con el número de las Jornadas Libertarias, es el momento del ascenso del movimiento libertario. Empezamos entonces con los colectivos: antipsiquiatria, comunas, etc, el dinero que ganábamos lo pasábamos a algunos ateneos libertarios. El problema que existió entonces es que no había personas de 35-40 años todo lo contrario que los comunistas, es decir había gente muy joven y unos pocos como Luis Andrés Edo, hablabas con el exilio y te explicaban cuentos o sea una España que ya no existía. Vinieron las Jornada Libertarias, que fue un autentico examen, se planteó el tema movimiento o sindicato y la verdad es que no se pudo resolver o no se supo dar una respuesta.
El movimiento libertario crecía en toda España, no solo en Catalunya, las asambleas eran de 3000 o 4000 personas, ibas a los institutos y todos eran libertarios. Entonces ocurrió algo extraño,
concretamente en noviembre de 1977, aparecieron unos tipos por los ateneos repartiendo cocaína y dando 5000 ptas. a los chavales para comprarla y qué coincidencia, eso ocurrió junto con la llegada de Tarradellas. Dejo el tema para el debate.
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