"¿Podía - empresarialmente - un banco decir que no y dejar que ese negocio se lo llevaran sus competidores?"
Esa es la manera de razonar que muchos no comprendemos. Se crea un mensaje con una estructura lógica que apoya a una supuesta realidad en la que las responsabilidades se diluyen. El cimiento de todos estos ladrillos lógicos es la consolidación de la fuga de todo el capital, que ya no está. Después se van añadiendo más tonterías lógicas basadas en falacias. Pero no hay consistencia ninguna. Son contables, son economistas, son estadistas, ok, pero la lógica es chapucera, no son matemáticos o filósofos. A la frase citada le puedo añadir yo: ¿Puede la banca -empresarialmente- dirigir la recuperación del sistema sin arrimar el ascua a su sardina? La lógica, que no es la nuestra, que es la suya y por tanto no nos pueden acusar de formar una Teoría de la Conspiración, nos dice que el resultado final no estará optimizado para nuestros intereses. El estado no entrará en el capital de los bancos y secuestrará parte de los beneficios futuros como consecuencia de un fallo judicial en el cual se determina que varios cientos de directores de sucursal y un buen puñado de "traders locos" actuaron de forma claramente negligente. No va a pasar o no parece que vaya a pasar.
"Y de nuevo, ¿por qué cargar las tintas en los bancos cuando son los políticos los primeros beneficiados? "
¿Y por qué no? Si el negocio sale bien, estoy cobrando intereses 40 años a un pepito, que además me interesa que esté ahogadito porque así le vendo otros productos. Y sale mal. Y es un problema de solvencia. Ok, pues si es un problema de solvencia pierdes capital y te seminacionalizamos entrando en el capital para socializar beneficios futuros. Y si sólo es un problema de iliquidez, ahí se las apañen. No es cargar tintas, es que son como el perro del hortelano, que ni comen ni dejan comer al amo. O quieren pasta pública y entrada en el capital o no quieren nada. No hay medias tintas que valgan.
"Comparto la percepción de "ataque de celos" de la que habla Cavitación Inmobiliaria, pero es parte del "bancaculpismo"."
El bancaculpismo no tiene un ataque de celos. Lo que tiene el bancaculpismo es un ansia nacionalizadora, sin comillas, así, "a huevo" y sin anestesia. La parte podrida se cercena y se rellena de capital con derecho sobre beneficios futuros. A cada cual, su parte y salimos de esta todos juntos y todos "tullidos" de mayor o menor gravedad.
"no podría estar más de acuerdo contigo en el sentimiento (corazón), y menos en la verosimilitud (cabeza) de que ocurra algo medianamente justo, moral y ético. Eso es un berrinche de clase media y baja. El mundo no funciona así y España menos."
Eso de que hablo con el corazón es un halago de doble filo. El corazón es noble, pero a veces irracional. Lo mío es un análisis personal, algo apasionado, pero suficientemente frío. Preferiría que te ciñeras a la discusión del planteamiento y no a prejuzgarme.
Es fácil, ahora, concluir que es un simple berrinche, pero conforme se degrade la situación, será incontrolable. No es lo mismo un berrinche a secas que una trifulca sin control. Aunque sea en España, aunque seamos muy borregazos, va a dar igual, esta situación es inédita y su desarrollo muy distinto a anteriores escenarios. Yo, si fuera ellos, empezaría a replantearme su política de comunicación y empezaba a soltar carnaza. Lo que ve la gente de la calle es que actúan como bloque, contra nosotros, sin disculparse por la parte que les toca, pidiendo calma para seguir haciendo nada.
"En el fondo, es un juego frío. Un ajedrez de millones de "analfabetos" contra 4 maestros, en el que los maestros salen con ventaja y además son los inventores y dueños del juego. ¿Por quién apuestas (con la cabeza)?"
Yo no soy un pusilánime, ni la mayoría de tus vecinos en esta nación. Ese victimismo es innecesario. La chispa que lo enciende todo es la pobreza.
Ya que hablas de cabezas, voy a citar esto, que no se donde lo he leido:
"En Espana, de cada 10 cabezas, una piensa y 9 embisten."
¿Por quien apuestas ahora?
Una parte de las mejoras que ves en el mundo que te rodea se deben a gentes que son "molestas", casi moscas cojoneras. Un buen día pasas por una calle y han puesto un semáforo muy necesario y la prensa local le da el mérito a quien no es, pero en algún sitio está ese pesao que lo consiguió, con sonrisa de oreja a oreja, que sí que cree que hay que exigir y no contemporalizar, que hay unos derechos y unas necesidades y que no vale la pena vivir en la indolencia. El corazón y levantar la voz se hace muchas veces necesario. Tristemente, a veces, también se hace necesaria cierta dosis de violencia.