| El capital excedente la crisis lo destruye con una simple solución: No utilizándolo.
Si una fabrica de automóviles pasa de tres turnos a uno, desde el punto de vista económico está infrautilizando el capital lo que equivale a destruirlo.
El exceso de capital acumulado no es un valor absoluto, es un valor relativo ya que depende de la relación producción/consumo, mientras el consumo se la podía tragar no existía el exceso de producción.
La burbuja inmobiliaria es un buen ejemplo a nivel local de una crisis de sobreacumulación, promovida por el crédito fácil y la mentalidad pepitil.
La lucha entre los países y las multinacionales va a ser a partir de ahora procurar la destrucción del capital ajeno mientras se preserva el propio, los que resistan cuando se llegue al equilibrio con la demanda serán los vencedores, pero se habrán dejado millones de víctimas-parados en el camino.
Para eliminar capital solo hay dos caminos: o cerrando y desmantelando o con guerras que lo destruyan; De todas las maneras la globalización se irá al carajo y volverán los aranceles.
Y el decrecimiento forzoso llegará, por las buenas, más o menos planificado, o por las malas, a putas hostias por la superviviencia que es lo más posible.
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