| Pues sí, una solución es guerra, hambre, muerte y destrucción.
Otra solución es volver al keynesianismo, políticas de demanda, impuestos: Estado en definitiva. Pero esta solución choca con la Globalización Capitalista, poder político en los estados pero economia global. Por tanto, el 2º camino implica destrucción del Estado-nacion y nacimiento del Estado global (federal si queréis) que permita unos mínimos laborales, ambientales, y fiscales (fuera competencia a la baja en los impuestos). Y añadamos que la nueva economía debería ser con planteamientos de bioeconomía (pensando en los límites del crecimiento y en el desarrollo sostenible (no crecimiento sostenido).
En fin, creo que soy demasiado idealista... habra guerra |