Plan de rescate calma al mercado aunque Gobierno advierte que crisis es grave | Noticias de la Bolsa
Plan de rescate calma al mercado aunque Gobierno advierte que crisis es grave
29/10/2008 - 19:33
- Noticias EFE
Marcelo Nagy
Budapest, 29 oct (EFE).- La anunciada inyección de 20.000 millones de euros de ayuda internacional para evitar la bancarrota de Hungría sirvió para calmar al mercado y aupar a la Bolsa de Budapest, que ganó un 14,09 por ciento, aunque el Gobierno advirtió de que la crisis obligará a duras medidas de ahorro
Esa masiva inyección de capital, la primera que tiene a un país de la UE como destinatario, tuvo un efecto balsámico en el convulso mercado húngaro, que vio también cómo la moneda nacional elevó en un 3 por ciento su cotización y se pagó a 254 forintos por euro.
En los últimos día, el forinto sufrió una depreciación de hasta el 20 por ciento y llegó a cambiarse a 285 frente a la moneda única.
Los 20.000 millones de euros del plan de rescate se dividen en los 12.500 millones que aportará el Fondo Monetario Internacional (FMI), los 6.500 millones de la UE y los 1.000 millones que saldrán de los fondos del Banco Mundial.
Sobre este apoyo financiero, el primer ministro, Ferenc Gyurcsány, aseguró que servirá para "lentamente pasar la página del primer capítulo de la crisis financiera".
Sin embargo, el apoyo internacional no saldrá gratis a Hungría, que tendrá que apretarse aún más el cinturón, tras dos años de estrictas medidas de ahorro para reflotar su maltrecha economía.
De hecho, Gyurcsány no se anduvo por las ramas y advirtió que el país enfrenta una dura crisis económica que "alcanzará a muchos".
En su diario personal en Internet, el mandatario socialdemócrata reconoció que aunque los empleados públicos merecen ganar más, "está prohibido, especialmente bajo las actuales circunstancias, adquirir préstamos para financiar salarios más altos".
De esta forma, el jefe del Ejecutivo insistía en el austero programa de ahorro anunciado ayer por el Gobierno para sacar de la crisis a la economía magiar y que afectará principalmente a las pensiones y a los salarios de los funcionarios.
El Gobierno no sólo anunció severas reformas, sino que revisó los números básicos del presupuesto para 2009.
Así, se espera una disminución del PIB del 1 por ciento, frente al crecimiento del 1,2 por ciento previsto hasta ahora en el proyecto presupuestario, al tiempo que el cálculo del déficit público pasa a ser del 2,6 por ciento, frente al 3,2 planificado anteriormente.
Además, la recesión en la que está derivando la crisis financiera tiene ya cifras concretas en lo que respecta al día a día de los húngaros.
Según el Ministerio de Trabajo, unas 50.000 personas perderán su empleo debido a la crisis económica, principalmente en los sectores de la automoción, la construcción y los servicios.
El país centroeuropeo se vio afectado en las últimas semanas por la crisis financiera, principalmente a través de ataques contra el forinto, que en las semanas pasadas llegó a marcar mínimos históricos frente al euro, mientras que la Bolsa de Budapest perdió más de la mitad de su valor.
La economía húngara, reducida y muy abierta, fue un blanco perfecto para los especuladores y se hizo necesario un apoyo a su moneda que se manifestó en esta ayuda internacional.
A la coyuntura actual se une el crónico endeudamiento de la economía húngara, tras años de políticas de gasto descontrolado que han elevado la deuda hasta el 65 por ciento del Producto Interior Bruto.
La sorprendente, por su elevado volumen, ayuda internacional pretende ahora "ofrecer seguridad y fomentarla en los mercados financieros", según aseguró hoy en Budapest, Anne-Marie Gulde consejera del FMI.
De hecho, el monto del préstamo, mucho mayor del esperado por los analistas, supera a las propias reservas en la divisa comunitaria de que dispone el Banco Central húngaro y que suman 17.000 millones de euros
Ante las dificultades de la economía húngara, Sándor Csányi, presidente del Banco OTP, el más grande del país, ha llegado a plantear la entrada del Hungría en la zona euro, aun sin cumplir con los criterios de Maastricht, por una decisión "política" de los socios comunitarios.
Una medida que para András Simor, gobernador del Banco Nacional, sería la solución a muchos problemas, aunque vio complicada su ejecución debido al alejamiento de Hungría de los criterios de convergencia.
De todas formas los representantes de las organizaciones internacionales subrayaron que esta ayuda financiera no necesariamente tendrá que ser utilizada.
"Quedará a disposición. Es posible que el país no necesite estos créditos o sólo una parte", dijo Gulde.
El crédito del FMI cuenta con un interés de entre el 5 y el 6 por ciento y tendrá que ser devuelto en un plazo de 3 a 5 años.EFE