Que mala leche el Papa, en estos momentos pegando esas puntillas a la situación.
La verdad que las revanchas se las guardan durante siglos... estos si que saben.
Se transluce en sus palabras una ironía cargada de rencor hacia el capitalismo moderno, del cual son responsables (en parte) los protestantes, el señor Calvino y sus amiguetes, esos díscolos insoportables para Roma.
Eso si, desde luego que si los calvinistas de antaño viesen en que a degenerado todo … igual se sumaban!