Cita:
Iniciado por Rita la Cantaora 
Mi muy querido Asebuche,
Noto algún tipo de contradicción en esta propuesta:
"De lo que se trata es de que la afiliación sindical sea obligatoria para todos los trabajadores. Y que cada sindicato se financie directamente con las cuotas de los trabajadores que se le apunten"
Si es obligatoria, para que nos vamos a apuntar?? Y si nos apuntamos al sindicato X, que es precisamente le que no le gusta a nuestro contratador??
Mmmm no se.... no me termina de gustar, y conste que el sistema actual tampoco me gusta. Alguna otra propuesta que no consista en minar los derechos que a nuestros tatarabuelitos les costó tanto sudor, lágrimas y sangre conseguirnos??? |
La afiliación sindical obligatoria es una idea tan antigua como el sindicalismo. Que tu no hayas oido hablar de ella no significa que sea una ocurrencia mia.
Se trata de que todo trabajador debe elegir un sindicato, al que le entregará su dinero. Si el trabajador no está satisfecho con el trabajo que hace ese sindicato evidentemente se cambia a otro, de forma que el sindicato que no defienda los derechos de los trabajadores directamente se va a tomar por culo, porque se queda sin financiación.
Con esa medida se logra que solo sobrevivan los sindicatos que realmente defiendan intereses de los trabajadores, sin depender de ningún partido politico.
Pero claro, en España se optó por el rollito ese de que "la libertad sindical debe entenderse tanto en sentido positivo como negativo", que significa que uno es libre para afiliarse o no y, como obviamente con las escasisimas cuotas sindicales que genera ese sistema no hay sindicato que sobreviva, es responsabilidad de papá Estado inyectarles la pasta que previamente le sacan a los trabajadores via impuestos.
Edito:
Una de las amargas consecuencias de ese sistema es que muuuuuchos sindicalistas se permiten el lujo de pasarse por el forro de los cojones la defensa de los intereses de sus representados. Porque claro, estan muy ocupados agradando al poder politico que es quien les va a dar algún cargo guapo.
Esto ocurre fundamentalmente en la empresa pública.