| Vamos, algo parecido al que teniendo problemas económicos no vende su pisito por menos de lo que según él "vale".
La diferencia, es que al hipotecado entrampado del ejemplo, si la realidad le fuerza, a hostias aprenderá que o lo vende más bajo o los problemas económicos le impactarán en la cara y lo acabará malvendiendo. En cambio, al banco el Estado le consiente y financia su cabezonería y fantasías, en pos de no sé bien qué.
PD: A mí también me parece, que antes de el Estado comprar las deudas tóxicas, tendría que haber dejado que los bancos se descapitalizasen un poco (vender oficinas, cartera industrial, etc.). O, como he leído hoy en otro tópic que se hizo en Suecia, que por lo menos el Estado hubiera recibido como contrapartida acciones del banco. |