| Y se enteran ahora!, no me extrañaria nada que esto fuese conocido y probablemente alentado desde la direccion, y ahora se rasgan las vestiduras.
Lo mismo paso hace años en las rias bajas, todos a mirar para otro lado cuando la mujer de Oubiña entraba cada semana en la sucursal con bolsas de deportes llenas de billetes. Y en cuanto la detuvieron en la operacion necora, purga que te crio. Algun director de sucursal al que habian felicitado efusivamente por los resultados perdio el empleo en cuanto salio el caso en el telediario. |