Blog de Conthe Blogs Expansión.com ppcc dijo...
Aprovecho la ocasión para decir lo siguiente.
En el blog hay un enlace a otro que se llama, ¡pásmate!, "Sociedad Abierta". Pues bien, me tire una horita escribiendo un buen post para colgar allí.
Me salió el habitual "su comentario queda pendiente de moderación".
¡Vale!. Pues, lo han rechazado. Muy abiertos, los tíos, no deben ser. O, quizá es que yo estuve espeso redactando. para que ustedes juzguen, aquí tienen mi texto: Sociedad Abierta Blog Archive Cómo atajar burbujas inmobiliarias en una unión monetaria: regulación y fiscalidad contracíclica
pisitófilos creditófagos dice: Tu comentario está a la espera de ser moderado.
Agosto 31st, 2008 a las 12:15 pm
Bonito artículo (muy trabajado), pero montado sobre un concepto con un componente moral o ético: "burbuja".
El artículo nos introduce en la polémica Borio -Blinder, que da lugar a tantos ríos de tinta, pero sesgándolo todo hacia la "sí intervención", dando por sentado que la calificación moral o ética de los negocios forma parte de la "cosa pública", con lo que estamos totalmente de acuerdo, aunque no compartamos cómo ha de administrarse dicha calificación.
Desde el punto de vista técnico, sólo es aceptable el siguiente concepto de "burbuja":
"Hay burbuja siempre que, en el precio, está incluida la expectativa de revalorización futura".
Dicho de otro modo: en el Fondo de Comercio (activo que sí existe pero es intangible, como la cuota de mercado, la imagen de marca, etc.), no computa la expectativa de revaloración futura.
La definición de burbuja vía "determinantes" no es más que un sucedáneo de este enfoque, toda vez que es traslación a la macroeconomía del "método del coste incrementado" proveniente de la teoría de fijación de precios (el precio de un bien o servicio es el resultado de incrementar sus costes de producción en un margen razonable). Con los "determinantes", lo que hacemos es explicar qué "fundamento" tiene el verdadero Fondo de Comercio.
¿Cómo sabemos que estamos ante una burbuja y que, al proclamarlo, no vamos a ser represaliados, incluso por el Poder?.
¿Cómo sabemos que estamos ante una pirámide mixta de tangibles y que, al proclamarlo, no vamos a ser represaliados, incluso por el Poder?.
¿Cómo sabemos que estamos ante una feria (actividad económica extraordinaria, e innecesaria) en la que dilapidamos recursos financieros, aunque, eso, sí, corre mucho el vino y la alegría (falsa), y al proclamarlo, no vamos a ser represaliados, incluso por el Poder?.
¡Es que hay mucha gente encantada de la vida con que nos infectemos! (recuerdo cómo, durante la orgía, en discusiones de cierto Consejo de Administración, sacamos el tema de la burbuja; tras la exposición, todo el mundo calló, incluso cierto tertuliano relevante; se nos acalló con las siguiente frase: "ya, pero nadie tiene interés en que los precios bajen").
El enfoque moral o ético es el único posible, toda vez que no hay burbuja-pirámide-feria que no lleve asociada un grado elevadísimo de hipocresía y cinismo. Se trata de Caballos de Troya que, tarde o temprano sabemos que tenemos que destripar, pero, mientras dura la burbuja-pirámide-feria, "que nos quiten lo bailao". Es más, todo el mundo sabe las reglas del juego. Todo el mundo sabe que, tarde o temprano, habrá una lista de perdedores. Y se juega con los límites, precisamente, por lo fantásticamente rentables que son estas situaciones.
En la burbuja-pirámide-feria inmobiliaria española:
- Los que fabricaban el tangible del que los activomaníacos estaban tan enamorados, ¡bien contentos que estaban!, ¿o no?.
- Los que reclutaban a la juventud española como deudora de por vida, ¡bien contentos que estaban!, ¿o no?.
- Los que veían cómo sus pisitos se "revalorizaban" mágicamente, ¡bien contentos que se ponían"... y, ¡cómo desplazaban la curva de la demanda hacia la derecha por el simple hecho (estúpido) de creerse ricos!.
La pregunta que se propone en este artículo, algo más elaborada sería la siguiente:
"¿Debemos tener unos superfuncionarios supraestatales infalibles (con sueldos de maître d'hôtel, je, je) que tengan competencia para calificar la avaricia de mil y una Sodomas y Gomorras y hacer caer sobre ellas la correspondiente lluvia de fuego y azufre específica, es decir, que, además, también tengan competencia para obligar a los funcionarios de nivel estatal, regional y municipal a seguir sus sabias directrices pinchaburbujistas, derrumbapiramidales o aguaferiantes?".
Este artículo, en particular, propone lo siguiente:
1) en su estado normal, los negocios discurrirían por el "canal neoclásico";
2) por razones variopintas, negocios en los que, normalmente, las fuerzas de la oferta y la demanda encuentran sin problemas su punto de equilibrio neoclásico, se convierten en monstruos avariciosos;
3) un grupo maravilloso de hombres/mujeres es capaz de verlo todo desde la altura de su atalaya (evidentemente, dichos semidioses son funcionarios del escalón administrativo público supraestal);
4) dicho grupo decide cuándo debe proclamar su hallazgo de una burbuja-pirámide-feria; y
5) cual San Jorges, blanden sus lanzas contra el monstruo y, a base de muchas pocas heriditas (la retirada de un estimulito fiscal por aquí, la reforma de alguna normativa sobre operativa bancaria por allá, alguna reformita "liberalizadora" por acullá), consiguen domeñarlo, claro está, en un proceso gradual, aterrizajesuavista, para no dañar el magnífico "equilibrio general" que nos brinda ese ramillete de magníficos datos-PIB (que, luego, resulta que se debe a la propia burbuja-pirámide-feria).
Se olvidan que, quien más, quien menos, se pone su escudo moral para no ser acusado, cuando se descubra que el traje del Emperador no es sino la desnudez más absoluta. Greenspan, durante su mandato, sí avisó de la burbuja inmobiliaria; Caruana, también lo hizo, incluso por escrito a la vuelta del verano de 2003; y nosotros, los pepitos-grillo anónimos, vilipendiados como "profetitas apocalípticos", también hemos sido corridos a gorrazos intelectuales por los sicarios de Alí Babá durante los años que ha durado el robo & saqueo (robo, porque los pisitos no valían lo que se pagaban por ellos; saqueo, porque se ha esquilmado un filón financiero que debería seguir virgen, las rentas del trabajo de la juventud, traídas desde el futuro gracias al "generoso" descuento financiero facilitado, sobre todo, por el capital alemán y francés).
Este artículo propone que haya juicios morales ex-post en los negocios (a los que apuntarse para que luzcan en el pecho no se qué tipo de medallas), dando por hecho que, a priori, todo negocio es ético, o lo es lo mismo, expresión de "libertad".
Si estamos por la libertad, ¿por qué no nos quitamos, como primera medida, el que el 60% de la creación de dinero bancario en nuestro país, que dice pertenecer a la OCDE, sea pública, política y provinciana, y realizada por instituciones no capitalistas, cuyos cargos son nombrados por cooptación, y que son residuo de una trasnochada concepción de la economía donde los accionistas son sustituidos por la familia de depositantes, por el municipio y demás administraciones públicas étnico-cultura-territoriales, y por el sindicato vertical?.
Este artículo, me temo, forma parte de La Comedia de Gallinas del Pisito ("no hay mentira cuando todos saben que no es verdad"). Ahora, cuando se derrumba la burbuja-pirámide-feria toca hacer como que nos sorprendemos por lo abrupto que está siendo todo, además de entonar las viejísimas tonadillas "No, si ya te lo decía yo" y "La culpa es de la Chelito".
Los usureros y triunfadores de las burbujas-pirámides-ferias utilizan las contradicciones del sistema para colarse y montar sus tinglados. Son como los virus oportunistas.
La estrategia contra las burbujas-pirámides-ferias es, exactamente, la misma que contra las enfermedades de transmisión sexual.
- "a ti, que no se te ocurra pagar por un pisito más de lo que resulte de incrementar los costes de producción en el margen razonable del promotor"; y
- "a ti, que no se te ocurra pagar por una acción más de lo que resulte de dividir por el numero de acciones en circulación, la diferencia entre todo lo que tienen y todo lo que deben, incrementada en el importe del Fondo de Comercio razonable".
Muerto el perro, se acabó la rabia. La próxima pirámide que vamos a montar es la de las "Pensiones por Capitalización", bellísimo nombre. ¡A por ellas!. De momento, llevamos un buen trecho recorrido: ya hemos conseguido que buena parte de los membrillos piensen que lo que es piramidal es el sistema vigente, denostado con la palabra comunistoide de "reparto", cuando, en realidad, las pensiones actuales sólo son un renglón más del Presupuesto de Gastos del Estado financiado o no con un tributo especial.
Deberíamos tener series de televisión sobre burbujas, pirámides y ferias, como las tenemos con los asuntos de la entrepierna. Deberíamos hacer películas con la vida de Briones, el de la filatelia financiera, o con la del Pocero, para que la gente viera de dónde sale la financiación del Clarena. El problema sería que la gente rompería a pensar en términos financieros y se preguntaría, por ejemplo, de dónde sale la autovía gratuita por la que circula a toda velocidad con su coche alemán.
Lo que sí está claro es que nunca jamás va a haber una orgía inmobiliaria como la vivida, porque las familias de trabajadores aprenden a palos, pero aprenden. Además pensemos que el cobijo es un bien básico y estratégico mucho más sencillo y barato de proveer públicamente (o sea, financiado con tributos) que, por ejemplo, la sanidad; y, además, que la sobrevaloración inmobiliaria es una losa sobre la productividad.
Los efectos macro y microeconómicos y psico-sociales del derrumbe de la burbuja-pirámide-feria inmobiliaria española son devastadores e irreversibles Irlanda, por contra, es un país pequeño, cabeza de puente para inversiones americanas en la eurozona. Lo pedido a préstamo para jugar a este póquer (= suma cero) cruel (= falta de tristeza por el mal ajeno) va a haber que devolverlo hasta el último céntimo.
Tengamos valentía para aceptar las consecuencias de nuestros actos y, la misma sangre fría que hemos tenido cuando veíamos a nuestros hijos atarse la cadena y bola, la tengamos, ahora, contemplando cómo aceptan su suicidio.
00:36 03-09-2008
|