[QUOTE=REVOLUCION_CASERA;1006228]Leido el tocho, eso tiene un nombre, y es economia sumergida, trabajadores y empleadores que no respetan las reglas, cobran el paro por un lado y trabajan por otro.
La crisis obliga a centenares de inmigrantes con propiedades a renunciar a ellas y huir a su país
La dificultad para pagar la hipoteca y la lista de espera para obtener ayudas hacen que se vayan «con lo puesto» Casi 300 personas han solicitado información acerca el retorno voluntario en Alicante, en lo que va de 2008
E. M. L.
La Crisis obliga a centenares de inmigrantes con propiedades a renunciar a ellas y huir a su país
2007: Pidieron información sobre retorno voluntario en Cruz Roja Alicante 89 inmigrantes.
200

La han pedido ya 287 inmigrantes.
Nacionalidades
Bolivia: 49 en el 2007 y 108 en el 2008.
Argentina: 11 en el 2007 y 36 en el 2008.
Ecuador: 11 en el 2007 y 19 en el 2008.
Colombia: 9 en el 2007 y 20 en el 2008.
Uruguay: 14 en el 2007 y 16 en el 2008.
La crisis y, sobre todo, el paro, se han cebado con ellos y muchos no cuentan en España con el apoyo social y familiar suficiente para mantenerse meses sin trabajar. Por eso, cientos de inmigrantes de la provincia comienzan a pensar muy en serio en la posibilidad de volver a sus países de origen, con o sin ayuda por parte del Gobierno central y autonómico.
Según el Observatorio de Inmigración de la Universidad de Alicante, se han dado los primeros casos en la provincia de inmigrantes que llevan años instalados en España y tienen su situación regularizada pero, ahora, ahogados ante la imposibilidad de pagar sus hipotecas, «llegan al banco o caja que se las concedió, les entregan las llaves de sus pisos a cambio de no pagar más letras y se vuelven a sus países con lo puesto», refiere su director, Carlos Gómez Gil.
Lo hacen sin ayuda, a pesar de que desde hace años la Organización Internacional para las Migraciones gestiona, a través de ONG y gobiernos autonómicos, las ayudas para el retorno voluntario.
Esta opción ofrece a los inmigrantes el pago del billete de avión desde la ciudad en que residan a su país de origen, una pequeña cantidad para los gastos del viaje y, en los casos más vulnerables, una ayuda económica de 400 euros. En la provincia de Alicante, los encargados de gestionar este programa son Cruz Roja y los servicios sociales de los ayuntamientos.
El problema es, expone Gómez Gil, que «no es fácil acceder a las ayudas, sobre todo para los que no tienen su situación regularizada. Exigen muchos requisitos socioeconómicos y la lista de espera es muy larga, porque las plazas son muy pocas en comparación con las solicitudes». Como ejemplo, Gómez Gil indica que, en el 2007, la organización Internacional de Migraciones concedió 1.003 ayudas, cuando las habían pedido «más de 5.000 personas».
En la provincia, el número de solicitudes se ha incrementado de forma considerable en el último año, debido, precisamente, a las dificultades económicas. Sólo en el 2008, 287 inmigrantes han solicitado información sobre este programa en Cruz Roja, mientras que en el 2007 fueron 189. En Alicante Acoge, han pedido información ocho personas en el último mes, según la responsable, Inma Camacho. Sin embargo, el incremento del número de solicitudes no se corresponde con el de retornados. Hasta el momento, han vuelto con ayudas 47 inmigrantes en el 2008, y en el 2007 fueron 124 en todo el año.
Latinoamericanos solos
«Son inmigrantes que llevan uno o dos años solos en España, que vinieron creyendo que su vida iba a ser aquí de una forma y se dan cuenta de que no es lo que esperaban», indica Natalia Araujo, de Cruz Roja. «Tienen situaciones realmente precarias, llevan meses sin trabajar, no pueden mantener a sus familias y necesitan volverse, pero no tienen dinero», añade.
La mayoría son latinoamericanos, sobre todo bolivianos y argentinos. Los africanos «ni siquiera vienen a pedir información», indica Araujo. Y es que «muchos países latinoamericanos, como Ecuador o Bolivia, han mejorado su situación desde que se fueron», refiere Gómez Gil. Sin embargo, «la situación en África es mucho más dramática».
A pesar de las ayudas, son muchos los que se van por sus propios medios, algo que la presidenta de la asociación de ecuatorianos y bolivianos Abya Yala, Carmen Ortiz, justifica por la «falta de información» sobre el programa de retorno voluntario.
«Hay que tener en cuenta que los que peor lo están pasando son los que no tienen su situación regularizada y a ellos les cuesta más preguntar por las ayudas, así que muchos cogen sus cosas y se van», indica. «Aquellos que vinieron hace tiempo y tienen hijos y nietos aquí, se lo piensan mucho», añade. Los que más se están interesando por el programa son «las personas que vinieron solas, montaron sus negocios y les ha ido mal», explica.
Otro motivo, según Gómez Gil, es «la larga lista de espera y los requisitos que han de cumplir».
En septiembre, el Gobierno pondrá en marcha el nuevo plan de retorno para que los desempleados que cobran el paro sigan cobrándolo en sus países si vuelven. «El problema es que les exigirán renunciar a su permiso de residencia, algo insólito», dice el experto.
Veniamos en Plan Conquistador a Hacer las Españas, en la Tierra de la Riqueza donde hasta los Ladrillos eran de Oro. Al final solo dimos con Cuentas de Colores.