Iniciado por
alfredo garcia
No señor, las oposiciones sirven sencillamente para seleccionar a los empleados en un contexto en el que encontrar un trabajador cualificado para determinado puesto es muy difícil y precisamente debieran (no digo que lo sean a nivel de hay-untamientos o deputas-ciones) ser exámenes igualitarios porque de otro modo cualquiera podría trabajar en un hospital de médico por ser ¨el hijo de..¨ (como pasa en muchas clínicas) o en un juzgado por ser ¨amigo de..¨ (sin tener ni puta idea de leyes). Es un filtro en el que si hay un puesto y hay 99 tíos con un 9 y uno con un 10 saca el puesto el del diez. Es la teoría pero supongo que a tí eso te parecerá injusto pero para algo también hay exámenes para sacar las materias de la carrera y seguro que a ti te fastidiaría que el coleguilla del catedrático aprobase no por sacar bien el exámen sino porque ¨la vida es así¨.
Oposiciones para profesor de inglés en institutos de la Comunidad de Madrid. Se presentan:
- Ciudadano británico bilingüe, doctor en filología, con 15 años de experiencia dando clase.
- Ciudadano español con nivel alto de inglés, ingeniero de caminos. Habla gallego.
Se llevará la plaza el segundo. Tanto por la gilipollez de saber gallego para un puesto en el que no lo necesita (y que encima es en Madrid), como por la facilidad de estudiarse un temario consistente en leyes españolas (las cuales no sólo no necesita aprenderse de memoria para cubrir ese puesto: es que ni siquiera precisa conocerlas por encima).
Igualitario de ******** para eso ponemos una gincana, será igual de absurdo pero al menos, ya que lo vamos a pagar, nos reímos
Eso situándonos en la utopía de que todo el proceso sea transparente (sólo de imaginarlo me entra la risa...).
Vamos, que me sentaría mal que en la facultad aprobara el hijo del catedrático por ser "hijo de...", pero más me jodería que aprobara Econometría por aprenderse de memoria la guía telefónica (alarde de capacidad intelectual y valía donde los haya...) después de preparárselo en una academia...
En el caso de médicos es distinto porque se les exige una carrera (tanto para ejercer en la privada como en la pública) que sí les capacita para ejercer. De hecho, si te fijas son de los pocos funcionarios que realmente trabajan.
Quizá sea porque para acceder al puesto no era suficiente con aprenderse de memoria como loritos la Constitución y cuatro legajos de un temario ya publicado de antemano. Medir la valía de un profesional (que a menudo no ha trabajado jamás, estando ocupado como estaba en preparar las oposiciones...), o su futuro rendimiento, en base a esa gilipollez... en fin, termina por atraer mayoritariamente a un tipo de "trabajadores".